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SERVIR A LA MESA EN CONTEXTO DE EXCLUSIÓN SOCIAL, ECONÓMICA Y POLÍTICA

Dr. Rodolfo Gaede Brasil

En mi primera contribución, procuré mostrar que las comuniones de mesa de Jesús no son un tema periférico en los evangelios, al contrario, asumen un papel relevante en el ministerio de Jesús.

En el estudio de los dos primeros textos (Mateo 8.11 y Mateo 22.1­14), pudimos percibir la expectativa escatológica de Jesús, o sea, la imagen que él hace del reino de Dios cuando él trascienda: la imagen de un grande banquete festivo. Vimos que esta es una imagen caracterizada por la abertura: para la comunión de mesa del Reino son invitadas y son bienvenidas todas las personas, sin la previa selección, sin distinción cuanto a las condiciones de raza, etnia, color de la piel, condición social, de género, edad, etc.

En este momento, queremos abordar más tres textos de comunión de mesa, que nos lleven a la reflexión sobre el "servir a la mesa" en contexto de exclusión social, económica y política.

En el estudio de estos textos, queremos tener como tela de fondo la realidad social, económica y política en la cual nuestro pueblo latino-americano está colocado en estos tiempos de globalización neo-liberal.

1) Exclusión Social (Lucas 16.19-31: el hombre rico y el pobre Lázaro)

Lázaro representa las personas hambrientas, las socialmente excluidas en la Palestina, que eran la gran mayoría de la población, en la época de Jesús. En la parábola, Jesús da el mensaje de que el hombre rico (que representa el 5% del vértice de la pirámide social) desperdició la oportunidad de abrir la puerta de su casa al mendigo Lázaro y de invitarle a su mesa llena para compartir con él el pan y la comunión.

Jesús propone, por lo tanto, la superación del abismo social que separaba estas dos personas (y las clases sociales que representan) y la creación de una comunidad inclusiva, construida sobre el paradigma del reparto, de la distribución de los bienes acumulados,

Por lo tanto, Jesús indica la mesa como lugar ideal de reconciliación entre las personas divididas por motivos sociales.

El mismo mensaje tiene la historia de Zaqueo (Lucas 19.1-10), en que él, cuando Jesús se sienta a su mesa, decide distribuir sus posesiones injustamente acumuladas justamente con los pobres, las víctimas de la concentración de las riquezas.

2) Exclusión Económica (Lucas 14.7-14: los primeros lugares)

Jesús acepta. la invitación de un fariseo para una cena. Junto a la mesa se encuentran los amigos del fariseo, sus hermanos, parientes, vecinos ricos. Esta era una práctica común entre las personas ricas de las aldeas. El grupo de amigos se reunía para vastas cenas.

Una vez la cena era realizada en la casa de uno, que asumía los gastos, y otro día en la casa de otro, que, por su vez también asumía los gastos. Acontecía una rotación, en un sistema de cambio, de reciprocidad: todo mundo usufructuaba y todo mundo contribuía por igual.

Jesús evalúa este tipo de hospitalidad y constata dos problemas:

Primero: este sistema de reciprocidad solamente funciona con personas que pueden responder a la altura en la hora de promover la cena. Solamente funciona en un grupo de personas del mismo nivel social, con el mismo poder adquisitivo. Solamente funciona con la misma lista de invitados. Por lo tanto, solamente funciona en grupos cerrados.

Segundo: En este tipo de hospitalidad, en que cada uno llega al momento de pagar, la verdad, nadie desembolsa nada, además de aquello que gastaría consigo mismo. En el fondo, cada un paga su propio gasto. No hay donación, no hay ayuda.

Por esto, Jesús propone al fariseo: "Cuando des una cena no invites a tus amigos, hermanos, parientes, o vecinos ricos, porque ellos a su vez te invitarán a ti y así quedarás compensado. Cuando des un banquete, invita más bien a los pobres, a los alejados, a los cojos y a los ciegos. ¡Qué suerte para ti si ellos no pueden compensarte!".

Jesús propone romper con este tipo de hospitalidad que se cierra en torno de la mesa de los iguales. En una sociedad marcada por la desigualdad, su propuesta es de hospitalidad entre desiguales: quien tiene recursos invita a quien no lo tiene. Quien tiene más, da, reparte, sin esperar retorno. En verdad, luce atrás de esta argumentación de Jesús, la idea de un nuevo modelo económico, construido sobre el principio de la distribución. El texto ilumina las relaciones económicas con una otra lógica. La lógica de una mesa en que se distribuye el pan existente entre todas las personas, una mesa económica en que se incluye siempre las personas y grupos que "no tienen con que recompensar", que no están en condiciones de concurrir a una economía con lógica concentradora, regida por la lógica de la recompensa.

En la comprensión de Jesús, la mesa no es un lugar de manutención del status quo, sino un lugar en que se confecciona nuevas listas de invitados, como la lista de los "pobres, alejados, cojos y ciegos". El texto desafía a repensar nuestras listas de invitados; cuestiona nuestra vieja lista de los mismos de siempre. Cuando en las listas de invitados para las mesas fueren incluidos gratuitamente los que no tienen con que recompensar, habrá ocurrido reconciliación en el campo económico.

3. Exclusión Política (Marcos 6.30-44: la multiplicación de los panes)

Jesús encuentra una multitud hambrienta y desorientada como ovejas que no tienen pastor. Esta metáfora "pastor-ovejas" proviene del Antiguo Testamento, donde es usada para designar la relación "gobernantes-gobernados". Los gobernantes eran llamados "pastores" del pueblo. Era de su responsabilidad cuidar del bien­estar de todo el pueblo.

El "pastor", en la época de Jesús, era Herodes. El texto muestra que él no está cumpliendo su papel político. Ofrece bien­estar apenas a una minoría, con quien se reúne en banquetes cerrados, en el palacio (lugar en que inclusive se trama la muerte de líderes del pueblo, como fue el caso de Juan Baptista). Sus banquetes son banquetes de la muerte, también porque el pueblo de Palestina de la época muere de hambre en consecuencia de la mala distribución de las riquezas y del cobro de altos impuestos [1]

 En contraposición a Herodes, Jesús realiza banquetes de la vida. El texto dice que "todos comieron y se hartaron". Esta es, entre los varios mensajes del texto, sin duda, un mensaje para la esfera política. Jesús es movido por un otro paradigma "político", aquel que permite que la mesa sea ofrecida para todas las personas.

Una mesa repleta y abierta, en el que "todos coman y se harten" es un monumento de honra de una sociedad y señal que, en esta sociedad, la relación entre gobernados y gobernantes alcanzó un estado de auténtica reconciliación [2] .

Preguntas para reflexión:

1.       ¿Qué significa para las iglesias "no desperdiciar la oportunidad de abrir la puerta de casa a Lázaro y compartir con él la mesa"?

2.       ¿Qué significa para las iglesias "elaborar nuevas listas de invitados/as"?

3.       ¿Qué significa para las "iglesias "incluir en la comunión de mesa aquellos/as que no tienen con que retribuir"?

4.       ¿Qué significa para las iglesias "den vosotros mismos de comer"?

- Tomado de “La Diaconia Profética en un Contexto Globalizador Neoliberal”. Federación Luterana Mundial. Departamento de Servicio Mundial. Programa C.A. Diplomado en Diaconía 2003. Federación Luterana Mundial y Universidad Luterana Salvadoreña. El Salvador, pag. 48-52.


[1]  Los impuestos cobrados de un ciudadano judío en la época de Jesús correspondían a 180 días de trabajo por año, o sea, la mitad de la renta.

[2]  Esta es a prioridad política número uno del presidente brasileño Lula, a través del programa Hambre Cero. En el primer día de su presidencia, Lula estableció la meta de que hasta el fin de su gobierno cada brasileño/a pueda tener tres refecciones por día.

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