CULTO DE ACCIÓN DE GRACIAS

EPES (Educación Popular en Salud. 1982-2012

Domingo 18 de noviembre de 2012

Ciclo B. Trigésimo Tercer domingo del Tiempo Ordinario

(Leccionario Común Revisado. Propio 25)

Evangelio : Marcos 13, 1-8

Primera Lectura:  Daniel 12, 1-3

Salmo Responsorial:  Salmo 16

Segunda Lectura: Hebreos 10, 11-14 [15-18], 19-25

 

EVANGELIO
Marcos 10, 13, 1-8

Traducción: El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia. Ediciones Paulinas. Madrid. Buenos Aires. 1990

En aquel tiempo, cuando Jesús salía del Templo, uno de sus discípulos le dijo: "¡Maestro, mira qué piedras enormes y qué construcción!". Jesús le respondió: "¿Ves esa gran construcción? De todo esto no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido". Y después, estando sentado en el monte de los Olivos, frente al Templo, Pedro, Santiago, Juan y Andrés le preguntaron en privado: "Dinos cuándo sucederá esto y cuál será la señal de que ya están por cumplirse todas estas cosas".

Entonces Jesús comenzó a decirles: "Tengan cuidado de que no los engañen, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: 'Soy yo', y engañarán a mucha gente. No se alarmen cuando oigan hablar de guerras y de rumores de guerras: es necesario que esto ocurra, pero todavía no será el fin. Se levantará nación contra nación y reino contra reino. En muchas partes, habrá terremotos y hambre. Este será el comienzo de los dolores del parto”. Aclamemos el Evangelio del Señor.

 

 

SORPRENDENOS SEÑOR

 
La gran tentación de un predicador invitado a reflexionar sobre el trayecto de EPES en su propuesta de educación popular en salud a lo largo de treinta años es escribir primero el mensaje y luego buscar algunos textos bíblicos que como luminosos adornos confirma aquello que el predicador ya tenía pensado. Esa es la mejor forma de mantener el texto del evangelio cerrado y que nunca nos pueda sorprender ni escandalizar. Realmente he padecido esa tentación. Como remedio he escogido como texto de las Escrituras para tener como guía de la reflexión al que corresponde a este domingo que es el trigésimo tercero del tiempo ordinario de la iglesia. El texto se nos impone y sale a nuestro encuentro y nos sorprende con su mensaje que nunca hubiera pensado en relación a un aniversario de ninguna organización. A medida que han pasado los días y las semanas me he enamorado del texto y considero que nos puede brindar una perspectiva inesperada con relación a la historia, presente y futuro de esa aventura que llamamos EPES. La primera escena del relato debe haber sido un momento sumamente triste para Jesús de Nazaret. Luego de tantos años juntos y de todo lo compartido las y los discípulos en el centro del poder religioso abiertamente contrario al mensaje de la buena noticia dada a todos los estigmatizados por una forma fundamentalista de comprensión de las Escrituras, la tentación del viejo sistema continúa vivo. No sólo están en Jerusalén que desde el mismo inicio de tu evangelización se ha mostrado hostil y negativo al proyecto del Reino de equidad y justicia sino que dentro de ese encuadre está el templo con su teología jerárquica, excluyente, discriminatoria. Ese es el templo y esa es la simbología que las y los discípulos admiran. ¡Que tristeza!

Indudablemente cuando EPES es fundado también había muchos discípulos y discípulas que estaban admirando y apoyando proyectos gloriosos que finalmente excluían y dejaban fuera del pleno ejercicio de los derechos a multitud de hermanos y hermanas. El proyecto EPES fue, es y tiene que seguir siendo esa pequeña voz que de forma sustentable continua desafiando los proyectos que sustentan infinidad de formas de violencia. Quienes piensan que EPES es un proyecto dedicado a promover salud solamente se equivocan. EPES es en su núcleo central una organización de derechos humanos. La salud es simplemente el eje interpretativo de la realidad pero su horizonte es mucho más amplio. Al igual que el evangelio cada uno de sus emprendimientos ha terminado en una propuesta de incidencia en políticas públicas.

Frente a las distintas teologías de gloria que han invadido nuestras iglesias y comunidades, EPES se nutre de la teología de la cruz, y esto quizás sorprenda a varios de los miembros del equipo de trabajo de la Fundación. EPES ha estado haciendo teología muy luterana, muy de la liberación, y lo más sorprendente es que nadie sabía que lo estaba haciendo. Ese es el Dios escondido de la teología de la cruz que se revela siempre en lo opuesto, en lo inesperado, en la vulnerable. Miro los rostros de todo el equipo y si les digo que son teólogas y teólogos de la cruz y de la liberación no me van a creer, pero eso refleja su compromiso con quienes han sido hecho vulnerables por diversos sistemas de opresión.

Es sorprendente que en medio de ese Templo símbolo de todos los sistemas gloriosos de opresión Jesús de Nazaret se haya atrevido a anunciar que “no quedará piedra sobre piedra, todo será destruido” Ese es un mensaje apocalíptico, es decir de esperanza y consuelo. Anuncia que esos sistemas de poder opresivo no tienen futuro y que el mañana será diferente. Son significativos los cambios geográficos de Jesús de Nazaret que también acompañan su compromiso teológico. En el centro del sistema opuesto a su persona, mensaje y comuniones, anuncia destrucción. Al desplazarse al Monte de los Olivos, a un espacio marginal, allí comienza la tarea docente, una explicación y un mensaje que se construye desde la vulnerabilidad de los márgenes asumiendo la vulnerabilidad de las y los marginados.

Si hoy les digo que EPES es una organización apocalíptica seguramente todas y todos ustedes se sorprenderían de la misma forma en que yo mismo me he sorprendido. Nunca hubiera pensado al equipo de trabajo como los siete jinetes del Apocalipsis porque tenemos una mala interpretación de que significa. La literatura apocalíptica siempre aparece en momentos de crisis y dolor para anunciar esperanza y confianza en un futuro mejor y a discernir las señales de ese futuro en la situación presente. Pues esa ha sido la tarea asumida y sustentada en el tiempo, muchas veces contra vientos y mareas, anunciando en medio de muchas crisis y de muchas situaciones de violencia tanto doméstica, social y cultural y por qué no decirlo y confesarlo, teológica y eclesial, que un futuro diferente era posible y por ese futuro puso todas sus fuerzas. EPES nunca dijo tener todas las respuestas ni todas las soluciones pero si se comprometió con quienes preguntaban una y otra vez: "Dinos cuándo sucederá esto y cuál será la señal de que ya están por cumplirse todas estas cosas". El proyecto EPES es un proyecto abierto a todas las interpelaciones de la realidad y ha optado por caminar con todas las poblaciones su sufren vulneración de sus derechos soñando una iglesia y una sociedad siempre más justa, equitativa y solidaria.

En nuestro tiempo son muchas las voces que tanto en la sociedad como en las iglesias se han levantado con proyectos de una teología gloriosa casada con todas las situaciones de poder. Frente a esas propuestas la teología de la cruz nos lleva por caminos totalmente diferentes que nos llevan a comprender la dimensión de aquel grito de Jesús de Nazaret en la cruz: “Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado”. Frente a una propuesta de lo divino construido por Aristóteles y todas las teologías que lo siguen tenemos una imagen del todopoderoso y omnipotente. El rostro de Dios que nos presenta Jesús de Nazaret es totalmente diferente y expresa el completo despojamiento de todo poder para establecer una radical comunión con cuanta persona, grupo o sociedad vive en vulnerabilidad.  Dios se hace vulnerable y nos invita a entra en comunión con esas vulnerabilidades para desde allí y no desde los grandes templos y nos poderosos palacios de gobiernos y corporaciones, comenzar a construir un proyecto totalmente alternativo. La cruz es el más grande símbolo de todas las propuestas subversivas a todo sistema de exclusión, violencia y estigmas diversos. A la sombra de la cruz Jesús de Nazaret construye las mesas de las escandalosas comuniones con cuanta persona era excluida por códigos de pureza y de santidad que con tanta frecuencia transgredió y nos invita a transgredir. Esa es la gran sorpresa que nos tiene reservada  cada día, con cada abrazo de la paz y en cada comunión.

Esta celebración de los treinta años de caminar de EPES es un alto en el camino sin salirnos del camino. Es un renovar el compromiso asumido durante la Segunda Escuela Internacional del 2011: “Reconstruyendo sueños con dignidad” y ese reconstruir sueños no acontece en una pacifico contexto ni social ni religioso. El equipo de EPES nos evangelizó con sus reiteradas comuniones y opciones. Ha sido un constante despojarse de poder para construir espacios en que diversidad de personas en diversidad de identidades pudieran reconstruir sus dignidades soñando que un mundo sin guerras ni rumores de guerras es posible. Todas y todos sabemos que alcanzar esos sueños es un riesgo y para constatar la validez de esos sueños es que nos reunimos para renovar el compromiso de continuar soñando.

El equipo de EPES y todas sus amigas y amigos conocen muy bien los dolores de parto. La historia de la Fundación ha sido un permanente entrenamiento para que esos dolores de parto puedan dar nacimiento al sueño comunitario de equidad, justicia y dignidad.

El equipo de EPES y todas sus amigas y amigos conocen muy bien los terremotos y el hambre de muchos y muchas. Siempre esas realidades de profunda vulnerabilidad han sido oportunidades para sostener el sueño de solidaridad sin fronteras y sin exclusiones. Los terremotos podrán continuar ocurriendo pero nunca nos impedirán pensar en el pleno ejercicio de los derechos humanos y de todos los derechos de ciudadanía sin exclusiones.

Esta celebración de los treinta años de EPES tiene que ser el comienzo de una nueva etapa, de renovados y reconstruidos sueños, de un radical compromiso con todas las vulnerabilidades y todos los derechos, porque sabemos que ese mañana es posible.

Para la oración de las y los fieles:

Te invocamos santísima diversidad de personas para que nos movilicemos ahora y siempre por la Justicia y la Dignidad en Salud, Derechos, Inclusividad y Equidades. Que nunca nos olvidemos nuestro primer proyecto de acompañar las demandas de nuestra sociedad en su conjunto para que todos los Estados garanticen el acceso a una vida plena tal como la que tú has planificado para quienes son tus hijos e hijas, sin fronteras, sin divisiones, sin exclusiones.

Te invocamos santísima pluralidad de identidades que con tu palabra creas, santifica y sostienes los universos, te pedimos que nos acompañes al romper nuestros silencio que es cómplice y que acompaña todas las agresiones y a todos los agresores. No nos permitas olvidar a las mujeres que tú llamas a la vida y que la violencia de género destruyó. Que nuestra plegaria y nuestra comunión nos haga cada día más sensible a sus ausencias para terminar con esta inequidad y toda violencia

 

Te invocamos santísima  unidad en la variedad que nos convocas al reconocimiento de todas las identidades de todos los arcoiris. No permitas que nadie pierda sus derechos por nuestras cegueras. Libéranos de todos los estereotipos que son fuente de estigmas y  marginación. Renueva en el equipo de EPES y en cada uno de nosotros y nosotras el compromiso de imitarte en tus escandalosas comuniones con quienes códigos y leyes consideraban teológica y políticamente incorrectos.

 

Celebramos a Aquel que se hace principio y fin, alfa y omega, origen y destino, y que formas el mapa con el cuál todas y todos construimos redes en América Latina para que la educación en salud sea una realidad. (1994)

 

Celebramos a Aquel que se hace luz para que podamos en nuestras vidas atrevamos a prender las velas de todas las memoria para recordar a las personas que a causa del sida se han dormido en Quien es nuestro compañero de ruta y que nos ilumina en toda prevención, en toda solidaridad y nos envía su espíritu para que juntos y juntas podamos soñar en un mañana sin SIDA (1999)

 

Celebramos a Aquel que es manso y humilde pero fuerte en la defensa de todas las dignidades y que por mi, por ti y por nosotras y nosotros se hace instrumento de paz. Por mi, por ti no quiere más violencia (2010) y nos acompaña en todas las campañas que hemos hecho y seguiremos haciendo para que la violencia sea un mal recuerdo, y para que todas las mujeres y personas vulnerables a diversas violencias de todos los géneros puedan confrontar y pensar que existe un futuro sin violencia. (1996)

 

Te alabamos gran constructor de puentes y que con gran escándalo para quienes son sordos y ciegos proclamas una buena noticia que gritas desde los techos de nuestras ciudades y desde todas sus cruces y nos dices una y otra vez que la salud es un derecho y nunca un privilegio, (1991), que nos pides que nos levantemos para participar con todos los pueblos en la construcción de un mundo con más salud y que reconoce como sagrada la dignidad de cada uno y todas las criaturas de tu creación.

 

Te alabamos  porque te haces camino, verdad y vida y nos enseñas a descubrir y celebrar la dignidad de toda persona, a promover y facilitar el empoderamiento y la equidad que es la buena nueva que tenemos para anunciar a quienes te quieren escuchar. Envía tu Espíritu para que iluminados por él podamos construir estrategias participativas para renovar este cielo y esta tierra. (2010)

 

Te alabamos puerta de todas las reconciliaciones porque en el rostro de todas las amigas y amigos, a lo largo de estos años y en cada una de las etapas, EPES y su equipo pudo una y otra vez ser instrumento movilizador de justicia y dignidad en salud, vida y comunión.

 

Ven Espíritu fuente de toda sabiduría para que juntos y juntas podamos reconocer nuestros derechos (1999) y los derechos y dignidades de quienes tu transfiguras en ciudadanas y ciudadanos  de tu creación. Concédenos la honestidad para que juntos, hombres y mujeres podamos como signo de ese Reino conversar sobre SIDA y sobre sexualidad para celebrar con alegría tu presencia creadora y renovadora en medio de todos los pueblos, grupos y personas (2010)

 

Ven Espíritu que abres todos los corazones y mentes y nos revelas que más allá de virus y bacterias, la miseria, la inequidad de género y  la violencia nos hace vulnerables a todas las injusticias. Renueva en tu pueblo y en el Equipo de EPES, el compromiso se sostener un trabajo que transforme esta realidad y nunca nos permitas quedarnos en paz cuando nuestros hermanos y hermanas de aquí y de allá no tienen acceso al pleno ejercicio de sus derechos de ciudadanía (1991)

 

Ven Espíritu de la renovación sustentable, concédenos las fuerzas para educar en salud y en el pleno ejercicio de los derechos de ciudadanía porque sabemos que la salud no es un comercio y que siempre ha sido, es y será un derecho pero también sabemos que cada día tendremos que enfrentar a dominaciones y potestades que nos quieren dividir y oprimir. Se tu ahora y siempre nuestra castillo fuerte y la única voz que estemos dispuestos y dispuestas a escuchar, seguir y compartir.

 

Pastor Lisandro Orlov

Pastoral Ecuménica VIH-SIDA

Noviembre 2012