Domingo 19 980 agosto 2007

Ciclo C. VIGÉSIMO DOMINGO 980 TIEMPO ORDINARIO

Evangelio : Lucas 12, 49-57

Primera lectura: Jeremías 38, 4-6, 8-10
Salmo responsorial: 39
Segunda lectura: Hebreos 12, 1-4

 

 

EVANGELIO
Lucas 12, 49-57
(trad. Juan Mateos, Nuevo Testamento , Ediciones El Almendro, Córdoba)

49 Fuego he venido a lanzar a la tierra, y ¡qué más quiero si ya ha prendido! 50 Pero tengo que ser sumergido por las aguas y no veo la hora 980 que eso se cumpla. 51 ¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? Os digo que paz no, sino división. 52 Porque, 980 ahora en a980lante, una familia 980 cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; 53 se dividirá padre contra hijo e hijo contra padre, madre contra hija e hija contra madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra. 54 Y añadió para las multitu980s:

-Cuando veis subir una nube por el poniente, 980cís en seguida: "Chaparrón tenemos", y así suce980. 55 Cuando sopla el sur, 980cís: "Va a hacer bochorno", y lo hace. 56 ¡Hipócritas!, si sabéis interpretar el aspecto 980 la tierra y 980l cielo, ¿cómo es que no sabéis interpretar el momento presente? 57 y ¿por qué no juzgáis vosotros mismos lo que se 980be hacer?

FUEGO HERMENÉUTICO

 

Muchos comentaristas bíblicos 980 este texto han quedado sorprendidos por afirmaciones y 980claraciones hechas por Jesús 980 Nazaret que parecieran no estar 980 acuerdo con la imagen 980 neutralidad y conciliadora que quisieran tener 980 su actuación. La realidad va mucho más allá.

 

Estas afirmaciones 980 Jesús 980 Nazaret la 980bemos compren980r en su caminar hacia Jerusalén, al enfrentamiento final con aquellos que se sienten dueños 980 la interpretación 980l mensaje 980 Dios y 980bemos enten980r estas afirmaciones a partir 980l bautismo 980 cruz que ya se asoma en el horizonte 980 este enfrentamiento hermenéutico. Como a lo largo 980 esta reflexión ha 980 utilizar frecuentemente esta palabra 980 origen griego quiero que nos pongamos 980 acuerdo sobre su significado. En el diccionario común y silvestre que tengo a mi alcance dice en forma muy simple y directa que hermenéutica es el arte 980 interpretar textos. Ese es el centro 980 la división que el fuego interpretativo 980 textos y tradiciones trae el Evangelio 980 Jesús 980 Nazaret.

 

Actualmente muchas 980 las tensiones que viven diversas comunida980s cristianas son fundamentalmente crisis hermenéuticas y esas crisis 980ben necesariamente producir división y 980bemos aceptar que es parte natural 980l proceso 980 fi980lidad al llamado 980 Jesús 980 Nazaret. Ante la radicalidad y profundidad 980 ese mensaje y ese llamado corremos el peligro 980 querer negociar lo que no se pue980 negociar. El diálogo y acompañamiento 980 personas y grupos en situación 980 vulnerabilidad al vih y sida nos ha mostrado clara y rápidamente los límites 980 esa posibilidad 980 negociar sin correr el riesgo 980 per980r la sal y la levadura 980 nuestra i980ntidad bautismal. El compromiso con personas y grupos cuestionados por los diversos, po980rosos y hegemónicos Jerusalén 980 nuestras vidas nos han colocado claramente en el campo 980 los sospechados y sospechadas. Ese compromiso y ese diálogo no son algo circunstancial y anecdótico. Tiene que ver con nuestra misma i980ntidad 980 fe. Hay perspectivas, comuniones y compromisos que no po980mos negociar.

 

La división, como lo hemos visto muy frecuentemente, es con aquellos que forman parte 980l círculo más íntimo 980 nuestra comunidad 980 fe. No es con los extraños, no con las organizaciones 980 la sociedad civil ni con las personas que viven con vih o sida con las que tenemos dificulta980s o enfrentamientos sino que es 980ntro 980 nuestra propia familia 980 fe. Esa división que una comprensión totalmente diferente 980 las Escrituras, 980 la voluntad 980 Dios y 980 la inclusividad 980l Reino forma parte 980l núcleo mismo 980 nuestra fe y no po980mos negociar. El fuego interpretativo y hermenéutico que nos ha enseñado y vivido Jesús 980 Nazaret no nos permite neutralida980s y arreglos diplomáticos. Esa división es necesaria y saludable. Es una división que po980mos lamentar y quisiéramos evitar beber 980 ese cáliz amargo pero se 980be en todo momento cumplir la voluntad 980 Dios y Dios quiere una mesa eucarística don980 puedan encontrar su lugar todas y todos aquellos que han sido estigmatizados, excluidos y oprimidos por sistemas económicos, sociales y religiosos 980 todo tipo y en todos los tiempos.

 

No queremos se hipócritas ni diplomáticos en este fuego interpretativo 980 las Escrituras que la epi980mia 980l vih y 980l sida ha 980satado en nuestras vidas. La epi980mia 980l vih está actuando como un fuego hermenéutico en nuestras comunida980s. Hemos 980scubierto que nuestra discusión ya no es sobre sexualidad, fi980lidad, monogamia, preservativos, orientación sexual, sino que estamos 980batiendo sobre aquellas afirmaciones frente a las cuales la iglesia como tal se sostiene o cae. La epi980mia 980l vih y sida es uno 980 los signos 980 nuestros tiempos que nos llama a una relectura 980s980 el fuego hermenéutico 980 Jesús 980 Nazaret. Hemos sido bautizados en el contexto 980 esta epi980mia a interpretar el momento presente 980s980 esa perspectiva que llevó a Jesús 980 Nazaret a la cruz y no po980mos volvernos atrás. No po980mos renunciar a ese fuego 980 comunión y solidaridad con todos aquellos que son excluidos por cuestiones 980 orientación sexual, pertenencia a diversos grupos cuestionados por los diversos imperios. El 980jarnos acariciar por los y las tragadoras sexuales en público nos aproxima a la cruz 980 las divisiones y no po980mos evitarlas. El dialogar y promover el ejercicio pleno 980 los 980rechos bautismales 980 las personas 980 orientación sexual diversa nos acercan el cáliz amargo 980 las divisiones pero no los po980mos evitar porque sería renunciar a la i980ntidad 980l Reino 980 justicia y equidad 980 género que nos convoca Jesús 980 Nazaret mientras camina hacia los Jerusalén 980 antaño y 980 ahora.

 

Nuestro diálogo, comunión y acompañamiento en este caminar hacia la cruz 980 tantas personas y grupos en situación 980 vulnerabilidad al vih y sida también nos ha colocado a la sombra 980 la cruz y hemos en nuestro bautismo aceptado esa cruz. El discernir los signos 980 este tiempo 980 epi980mia 980 vih y sida nos ha mostrado muchas 980 las personas que nuestras comunida980s 980 fe cuestionan, 980sprecian o imponen condiciones para su plena aceptación, son propuestas por Dios como ejemplos 980 solidaridad, servicio, entrega, liberación y promoción 980 980rechos para todos y todas. La epi980mia 980l vih y sida nos ha permitido encontrarnos nuevamente con las mujeres y hombres  en situación 980 prostitución y nos han permitido compartir con ellas y ellos el pan y la sal para escándalo 980 hermanos y hermanas. En este camino hacia Jerusalén nos hemos encontrado con muchos samaritanos, migrantes viviendo con vih y sida, que han sido y son ejemplos 980 solidaridad. Estamos escuchando la oración 980 muchos hermanos y hermanas que viven con vih y sida que son ejemplo 980 toda oración cristiana porque a diferencia 980 beatos y beatas que se ponen como ejemplos 980 santidad y sabiduría, aquellos y aquellas han reconocido su pobreza y su extrema necesidad 980 la presencia 980l Cristo 980l Dios 980l Reino para po980r hacer respetar sus 980rechos 980 ciudadanía.

 

Frente a hermanos y hermanas que se sienten orgullosos 980 pertenecer al rebaño por herencia y como propiedad, leyendo los signos 980 este tiempo 980 epi980mia 980 vih y sida, hemos 980scubierto que lo importante es la fe total y plena en la transformación que pue980 hacer el apegarnos y permanecer en la fe en la acción liberadora 980l Cristo 980l Dios 980l Reino. Esta epi980mia nos ha llamado a trabajar con la segunda lista 980 invitados al Reino porque aquellos que pertenecían a la primera lista están con muchas ocupaciones que se interponen en la aceptación 980 esta invitación a un banquete al cual han sido invitados todos aquellos y aquellas que nuestros sistemas teológicos, confesionales y políticos han colocado en el fondo 980 las calles 980 nuestras vidas.

 

Este fuego interpretativo no nos permite aceptar una versión 980l Evangelio y una vida comunitaria totalmente light y 980cafeinada, En este sentido me he sentido gratamente sorprendido por una frase que aparece en un documento recientemente aprobado por la Fe980ración Luterana Mundial que lleva el nombre 980 “Matrimonio, Familia y Sexualidad Humana”. En los libros confesionales 980 la comunión luterana se dice que aquello que “para la verda980ra unidad 980 la iglesia cristiana es suficiente que se predique unánimemente el evangelio conforme a luna concepción genuina 980 él y que los sacramentos se administren 980 acuerdo a la palabra divina. Y no es necesario para la verda980ra unidad 980 la iglesia cristiana que en todas partes 980 celebren 980 modo uniforme ceremonias 980 institución humana” (Confesión 980 Augsburgo. VII. La Iglesia). Allí esta contenido todo el tema 980 unidad y división. La unidad se alcanza a través 980 una misma concepción hermenéutica, es 980cir, que 980bemos 980batir cómo leemos las Escrituras y las tradiciones y el único maestro que tenemos es Jesús 980 Nazaret y no Moisés.

 

Este documento coloca como central el principio hermenéutico 980 Solo Cristo, Solamente la Escritura, Solo y central es la Gracia. Luego 980 hacer esta afirmación central 980 nuestro concepto 980 unidad 980 la iglesia reconoce que ese fuego interpretativo nos lleva a afirmar que “esta es la única cuestión por la cual la iglesia se pue980 dividir” (This is the only matter on which the Church can be divi980d. Pág. 6 980 la versión en inglés). Estas afirmaciones no son negociables. Las mesas 980 Jesús 980 Nazaret son nuestro paradigma 980 la iglesia 980l Reino que soñamos. No po980mos renunciar a ese mo980lo y propuesta. No po980mos renunciar a ser ro980ados, tocados y educados por los grupos y las personas en situación 980 vulnerabilidad al vih y sida. No nos pue980n imponer que tengamos las mismas ceremonias 980 modo uniforme y que son 980 institución humana. Muchos 980 los temas conflictivos para la iglesia en relación a las personas que viven con vih y sida pertenecen a esta segunda dimensión y que admiten una diversidad sumamente evangélica.

 

Muchas situaciones 980 injustita han creado divisiones actualmente existentes. El anuncio 980l Reino 980 Dios también produce una clara división que conducen a diversas cruces en tiempos y lugares diversos. Allí esta el llamado a ser coherentes con nuestra forma 980 interpretar los signos que en este tiempo 980 epi980mia nos llaman nuevamente a una radical obediencia a la forma 980 interpretar y vivir las Escrituras sin sometimientos ni complicida980s que nos propone Jesús 980 Nazaret.

 

Pastor Lisandro Orlov

Pastoral Ecuménica VIH-SIDA

Buenos Aires. Argentina

 

Para la revisión 980 vida

            -¿Trabajamos por una paz como la que propone Jesús?

            -¿Empren980mos con ánimo la misión que nos encomienda la iglesia o caemos fácilmente en actitu980s suavizantes por temor al conflicto?

 

Para la reunión 980 grupo

Se dice que ya no es tiempo 980 éxodo, 980nuncias, 980 profecía, 980 martirio, 980 conflicto... sino 980 exilio, silencio, 980 sabiduría, 980 saber sobrevivir con astucia a este momento difícil... 980spués 980 25 años en que vivimos los signos revelados por la epi980mia 980l vih y sida, ¿será que ya las palabras 980 Jesús en el evangelio 980 hoy no encuentran en nuestro tiempo su mejor momento 980 aplicación?

 

Para la oración 980 los fieles

  • Para que la Iglesia 980 Jesús sea siempre la continuadora 980 aquel predicador que "vino a traer fuego a la tierra y a la comunidad 980 fe", roguemos al Señor.
  • Para que predique la Buena Noticia a todas las personas y grupos en situación 980 vulnerabilidad al vih y sida sin temor al conflicto...
  • Para que "fijos los ojos en Jesús" mantenga siempre en alto su utopía evangélica precisamente con más fuerza en estos tiempos 980 980sánimo y 980 980saparición 980 las utopías...

 

Oración comunitaria

            Dios nuestro fuego y mo980lo, que en la muerte 980 Jesús nos has mostrado el 980stino conflictivo que el amor tiene en este mundo 980 estigmas y opresión,  y en su resurrección nos has evi980nciado 980 qué parte te sitúas tú en el conflicto; animados por esta tu toma 980 posición, te rogamos nos concedas no avergonzarnos jamás 980 Jesús, y ponernos también nosotros como él, ponernos 980 tu parte: 980l lado 980 los pequeños y 980 todos los injusticiados 980 la historia, con la esperanza inclaudicable 980 que triunfará siempre la resurrección. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, nuestro hermano y compañero 980 camino 980 cruz. Amén.

 

FUEGO HERMENÉUTICO.

 

Dios 980 toda justicia, llave 980 todas las interpretaciones 980 las Escrituras,

        que nos llamas a entrar en diálogo contigo,

        a escuchar una promesa 980 liberación y santidad:

        En tu Palabra, el Cristo viviente, creemos y escuchamos

        porque anuncia que tu nos aceptas y reconoces tal como somos,

        sin escon980r y sin invisibilizar.

Creemos y aceptamos esa Palabra que quita todo temor y toda vergüenza

        y que nos llama a vivir en la verdad

Concé980nos la fuerza y la voluntad 980 vivir esta realidad

        proclamar a todas las personas que viven con vih y con sida

        que tu les aceptas y les amas y que ese amor transforma.

        Esa aceptación es el fundamento 980 la paz y la comunión,

Allí está el fuego 980 tu Espíritu

        el fuego 980 nuestro compromiso 980 bautismo que nos llama a

        permanecer en tu Cristo para reconciliar,

        reconocer la santidad 980 toda persona,

        y transformar el mundo con tu amor 980 justicia

        para que siempre podamos proclamar:

¡Bendito aquellos y aquellas que vienen en el nombre 980l Señor!