Domingo 20 de abril de 2008

Ciclo A. Quinto Domingo de Pascua

Evangelio: Juan 14, 1-14
(Leccionario Común Revisado)

Primera Lectura: Hechos 7, 55-60
Salmo Responsorial: Salmo 31, 1-5, 15-16
Segunda Lectura: 1º Pedro 2, 2-10  

 

EVANGELIO Juan 14, 1-14

Traducción: El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia. Ediciones Paulinas. Madrid. Buenos Aires. 1990

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: “No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones: si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy”.

Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?”  Jesús le respondió: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.

Felipe le dijo: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le respondió: “Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al padre. ¿Cómo dices: “Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo esté en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mi es el que hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mi hará también las obras que yo hago, y aún mayores porque yo me voy al Padre. Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré. El Evangelio del Señor.

 

LA CASA DE LA DIVERSIDAD.

Al ingresar en este espacio que nos abre el texto del evangelio, debemos caminar con mucho cuidado porque nos acechan diversos peligros de lenguaje, vocabulario e imágenes. Es necesario recordar que el Evangelio de Juan es un texto plagado de metáforas, símbolos y alegorías que exigen de nosotras  y nosotras un esfuerzo interpretativo que supere la lectura lineal y literal. Aquellos y aquellas que hemos visto varios programas de Discovery Channel o aún de Discovery Kids hoy se nos hace muy difícil utilizar en nuestra perspectiva cósmica, palabras como arriba y abajo, trascendental, o hablar del más allá y del más acá. El big bang ha hecho explotar nuestros conceptos y nuestra mentalidad. Nos cuesta encontrar nuestro lugar en ese espacio que parece infinito y que se mueve a una velocidad imposible de calcular o siquiera pensar.

Nos sorprende que Jesús de Nazaret nos pida que no nos inquietemos cuando tanto él como nosotros y nosotras sabemos muy bien que los poderes que le condujeron a la cruz aún continúan actuando y operando en este mundo del más acá. Mirando en la perspectiva de la cruz y la resurrección podemos confiar que no tienen futuro porque la resurrección les robo ese futuro, pero sabemos que tendremos que pasar por muchas cruces para finalmente triunfar sobre esos poderes que llevaron a Jesús de Nazaret a la cruz y que continúan llevando a hermanos y hermanas, a grupos y pueblos diversos a múltiples cruces.

La gran noticia que tiene para anunciarnos es que la Casa que él y todos nosotros y  nosotras estamos construyendo es una Casa de la Diversidad, con muchas y variadas habitaciones, con diversidad de formas y colores, y sabemos que cada una y cada uno encontrará en alguna de esas habitaciones aquella en que su identidad es celebrada. Esas habitaciones ya están siendo preparadas y es muy posible que la pandemia del vih y del sida también sea una de esas puertas que nos conducen, en medio de muchas inquietudes, a reconocer que nuestra actual casa no tiene suficientes habitaciones para recibir el arco iris de identidades que nos la epidemia del vih nos obliga a visibilizar. Jesús de Nazaret ya ha ido a los caminos de la historia y de la humanidad y está y estará preparando las habitaciones de la diversidad reconciliada que se prepara para vivir en la única casa del Padre.

Conocemos el camino y la puerta que nos lleva a la Casa de la Diversidad del Padre, y ese camino es la cruz de la inclusividad. Sabemos que no hay otra puerta para entrar en esta casa que la puerta de la cruz y sabemos que no hay otro guía en la comprensión de las Escrituras del único pastor que nos permite comprender metáforas, alegorías y símbolos desde una perspectiva de los muchos rebaños y donde las ovejas de este y del otro rebaño encuentran su habitación y su espacio.

Tomás, discípulo y apóstol, aún no ha comprendido y tiene miedo de comprender el mensaje y la identidad de Jesús de Nazaret. Sus preguntas y su actitud revelan el antiguo sistema de pensamiento y de comprensión del mensaje hermenéutico. El camino ya no es más un camino de cumplimientos de preceptos morales o de mandamientos sino el de solidaridad y comunión con estigmatizados, oprimidos y excluidos de espacios políticos, de ciudadanía o religiosos. La verdad deja de ser una afirmación teológica o dogmática para transformarse en una persona. La verdad no son mandamientos ni reglas sino una persona y solo en esa vida encontramos vida. Contemplar a una persona, contemplar sus acciones y sus comuniones nos revelan la divinidad de una vida abierta a la vulnerabilidad de comer con impuros e impuras, de la vida que se arriesga a compartir mesa y pan con aquellos y aquellas que no son bienvenidos a ninguna de las habitaciones que han construidos los poderes que clasifican y excluyen. Ver a Jesús de Nazaret comer con todas y todos los vulnerables al estigma es ver a Dios. Esa contemplación aún a muchos le causa inquietud.

Al igual que Felipe, muchos y muchas tenemos la esperanza de ver a Dios por otros caminos. Cánticos e himnos variados y de diferentes épocas y estilos quisieran encontrar otra puerta y otra escapatoria para encontrar a un dios poderosos, limpio, impecable, lleno de flores y mariposas, cristalinas aguas y hermosos prados. Lamentablemente ese no es el camino. Ese camino presumiblemente nos conduce a Discovery Channel pero jamás al Dios que nos revela Jesús de Nazaret que jamás es tan limpito, ni tan puro, ni tan hermoso. La Cruz, la única puerta, la única verdad y la única vida, nos muestran paradójicamente un rostro de Dios totalmente diferente y, debemos reconocerlo, ese rostro nos inquieta. Las muchas y diversas habitaciones de la Casa de la Diversidad de Dios revela que nuestras casas ideológicas o religiosas no tienen la misma cantidad de variadas habitaciones para acoger la diversidad y riqueza de la vida, de la verdad, y del camino que nos revela el cristo que se encamina a todas las cruces para terminar con todas la cruces.

Nos cuesta aún hoy creer en Jesús de Nazaret porque en nuestras cabezas y en nuestros corazones tenemos la interferencia de nuestras propias imágenes de un Dios siempre fuerte, siempre victorioso y siempre con poder. El mayor poder de Dios es haberse despojado de todo poder para hacerse un ser humano, pero no cualquier ser humano, sino uno oprimido, estigmatizado y excluido. Ese ser humano llega a la cruz para terminar con todas esos descensos a los infiernos para que todas y todos, sin exclusión, tengamos una habitación en la Casa de la Diversidad de Dios.

En el contexto de la epidemia del vih y del sida nos atrevemos a pedir, sin dejar por ello de estar inquieto, que queremos vivir y dar nuestra vida para que el proyecto de la Casa de la Diversidad de Dios se haga realidad ahora y aquí. Jesús de Nazaret ya ha salido a los caminos de la vida y de la humanidad para construir ese espacio, espacio en el que pueda habitar la fuente de la Vida, de la Verdad y de todos los caminos.

Siempre queremos que se nos muestre un Dios diferente al de la cruz. Esa es nuestra gran tentación y nuestra gran traición. Las obras que Jesús de Nazaret ha hecho y continua haciendo es morir en la cruz, despojado de brillo y poder, para convocar a hombres y mujeres de buena voluntad que conocen lo que es vivir en las cruces que construyen los poderosos, para que juntos y juntas construyamos en este más acá, la gran obra de esta casa soñada por el origen de todas las diversidades y de todas las habitaciones de la inclusividad.

Para la revisión de vida

  • ¿De qué forma estamos ayudando a construir esta Casa de la Diversidad? ¿Cuáles son nuestras inquietudes actuales frente a ese desafío? ¿Existe en mi propia vida una acogida variada y diversa que me permita relacionar con todos y todas, respetando y celebrando esa diversidad? ¿Mi trabajo y compromiso en el contexto de la epidemia del vih y del sida me ayuda a superar mis inquietudes?

Para la oración de los fieles

  • Superando inquietudes y abriéndonos al gozo del camino, de la verdad y de la vida que nos muestra Jesús de Nazaret, nos atrevemos a interceder por la iglesia, por todo el mundo y el cosmos, y por cada habitación de la Casa de la Diversidad de Dios.

(Se observa un breve silencio)

  • Origen de todas las diversidades de la vida, sabemos que tú concedes la unidad que se construye por los lazos del amor que busca la justicia y la paz. Por ello es que te pedimos que nos transformes en tu Cuerpo que te celebra en la única fe, para que podamos proclamar tu proyecto que se revela en Jesús de Nazaret. Dios de la vida, por tu Nombre, guíanos  y condúcenos
  • Origen de toda la diversidad de identidades en el universo todo. Guía a tu pueblo, para que liberado de inquietudes y temores, pueda ser un administrador honesto y fiel de toda vida, de toda dignidad y de toda diversidad. Dios de la diversidad, ven pronto a socorrernos.
  • Origen de todas las reconciliaciones y armonías, envía el poder de tu espíritu para que en el contexto de la pandemia del vih y del sida, podamos orar por la diversidad de tu creación y de la humanidad, por la diversidad de cruces y la multiplicidad de resurrecciones. Dios de las reconciliaciones, líbranos por tu justicia.
  • Origen de todos los amores y de todas las utopías que buscan una iglesia y una sociedad radicalmente inclusivas, Alimenta nuestros sueños y fortalece nuestras vidas en la verdad y transparencia para que sepamos mostrar tu presencia en medio de nuestras comunidades y de nuestras acciones que promueven la integración incondicional de todos y todas. Dios del amor, nuestro destino está en tus manos.
  • Origen de toda comunión en la diversidad, transforma nuestras vidas y las de nuestras comunidades de fe en espacios donde se puedan acoger y refugiar aquellos y aquellas que no encuentran una habitación y un hogar para vivir la vida que les has concedido. Dios de comunión, que brille tu rostro sobre tus servidores y servidoras.

 

Oración comunitaria

 

tu Hijo, Jesús de Nazaret es nuestro único camino, verdad y vida. Concédenos la gracia de amarnos unos a otros y unas a otras de forma tal que le podamos seguir en el camino del nuevo mandamiento, y poder compartir desde ahora la vida que resucita de todas las muertes junto con todo el mundo, porque sabemos y confesamos que El vive y reina en tu proyecto del Reino. Te lo pedimos en su nombre con la fuerza que nos concede tu Espíritu de santificación. Amén.

 

Pastor Lisandro Orlov

Pastoral Ecuménica VIH-SIDA

Buenos Aires. Argentina