Domingo 29 de abril de 2007

CICLO C. CUARTO DOMINGO DE PASCUA

Evangelio : Juan 10, 27-30

Primera lectura: Hechos 13, 14, 43-52
Salmo responsorial: Salmo 99, 2. 3.5.
Segunda lectura: Apocalipsis 7, 9. 14B-17



EVANGELIO
Juan 10, 22-30

 En aquel tiempo se celebraba entonces en Jerusalén la fiesta de la  Dedicación. Era invierno, y Jesús se paseaba por el Templo, en el Pórtico de Salomón.  Los judíos lo rodearon y le preguntaron: "¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dilo abiertamente".  Jesús les respondió: "Ya se lo dije, pero ustedes no lo creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí,  pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas.  Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.  Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos.  Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre. El Padre y yo somos una sola cosa".


LAS OVEJAS INTELIGENTES

Estas ovejas no son ningunas tontas ni pueden ser manejadas fácilmente. Seguramente los líderes religiosos quisieran muy bien tener borregos en lugar de ovejas inteligente que pueden discernir en la palabra de sus pastores la voz del modelo de los pastores. Estoy seguro que la tarea que hemos asumido aquellos y aquellas que trabajamos en el contexto de la crisis mundial del vih y sida también tenemos el desafío de entrenar a las ovejas a que tengan una escucha crítica de las diversas voces que se escuchan tanto en la sociedad como en la iglesia, para que puedan discernir la voz de aquel que está dispuesto a dar la vida por esas ovejas. Es importante discernir en esta crisis del vih y del sida los que trabajan por vocación de liberación y de inclusión de aquellos y aquellas que trabajan por un salario. En el mundo de las organizaciones de la sociedad civil sabemos muy bien escuchar esas voces, discernir, examinar y quedarnos con aquellas voces que tienen como paradigma de acción al buen pastor.

Nuevamente las indicaciones de tiempo y espacio nos ayudan a completar aquello que las palabras revelan. El templo como espacio de un ejercicio de la vida religiosa que ha perdido el espíritu de Dios. Una religiosidad fundamentada en rituales, sacrificios materiales y muy poco compromiso de vida. Es la fiesta de la Dedicación, un recuerdo solamente ceremonial de una intención histórica de Dios. Un ejemplo de cómo las mejores propuestas de construcción de un pueblo que sabe escuchar y poner en práctica acciones de libertad e inclusión se pueden transformar en meros rituales que no cambian ni transforman vidas ni realidades.

La idea del buen pastor es una imagen política que tiene sus raíces en Egipto. Cuando el Imperio Antiguo se derrumba en la anarquía de los poderosos, el nuevo sistema ya no acepta la obediencia al faraón por su condición divina sino por su función de buen pastor que conduce al pueblo a pastos abundantes y junta a fuentes de agua de justicia y solidaridad. Desde allí se la figura del buen pastor como imagen que nos habla del buen gobernante que está dispuesto al sacrificio para servir a su rebaño. Esta metáfora también entra en la imaginación política y popular del mundo que rodea a Jesús de Nazaret. Frente al fracaso del liderazgo político en el cumplimiento de esa tarea se ponen las expectativas en la acción de Dios. Aquellos y aquellas que acompañamos a personas que viven con vih y sida y aún el mismo liderazgo de las distintas redes de personas afectadas o viviendo con vih o con sida tenemos el mismo desafío: discernir aquellos y aquellas que asumen la responsabilidad de vivir el paradigma del buen pastor, es decir, aquellos que están dispuestos a darlo todo con el objetivo de construir un mundo más fraterno, justo y humano, de aquellos y aquellas que simplemente se mueven por un salario. De estos últimos sabemos que no son ni pastores y que tampoco las ovejas escuchan esas palabras ni siguen esas propuestas.

Ser el buen pastor significa ponerse a la vanguardia del camino. Asumir los desafíos, proponer nuevos caminos, realizar relecturas de espacios y ceremonias para que vuelvan a tener significado. El buen pastor realiza una relectura de los caminos seguidos hasta ese momento y propone nuevos caminos o formas diferentes de caminar los antiguos senderos que nos permitan llegar todas y todos juntos a los espacios de justicia.

Ese liderazgo y esas propuestas no se pueden realizar simplemente consultando datos en Internet, construyendo fantásticas descripciones de situaciones y realizar propuestas de acción desde la pura teoría y desde una lejana y confortable oficina o en los estupendos encuentros internacionales realizados en hoteles de cinco estrellas. El buen pastor y el buen dirigente se pone a la escucha en los caminos de la vida, en el compromiso cotidiano desde el vivir la realidad de exclusión, explotación y violencia en la cual viven muchas personas con vih o con sida. No rehúsa ir a los templos y a los hoteles cinco estrellas, pero sabe que no pertenece a esos espacios. En esos templos y en esas ceremonias de dedicación es un signo de aquellos y aquellas que no han sido invitados y que por su condición de excluidos y excluidas no entran en las listas oficiales de invitados. Esta allí para ser la voz de aquellos que no son escuchados.

Las ovejas no son tontas y han aprendido a tener una escucha crítica del evangelio. Se las puede confundir por un tiempo y se las puede encandilar con espejitos de milagros y prosperidad, pero sabemos que eso dura poco.  Aquellos y aquellas que han asumido el paradigma y modelo de Jesús y desafiar pórticos y templos, sabemos que esa presencia pone nerviosos a los asalariados. La comparación es muy odiosa y temen que se pueda poner de manifiesto sus mezquindades.

En nuestra tarea pastoral, en la relectura bíblica y teológica, también nosotros y nosotras ponemos muy nerviosos a muchos que tienen el sartén por el mango. Pero siempre el buen pastor pone nervioso a los que tienen poder. El compromiso con los pobres, excluidos, maltratados tiene un precio y los dueños del poder nos lo harán pagar. El camino escogido de justicia y solidaridad no es fácil. La puerta que se nos abre tiene riesgos pero sabemos, tenemos la seguridad, que al final de la ruta está la vida abundante. Esa es nuestra meta y ese es ya ahora y aquí nuestro caminar. Promover el acceso universal a los tratamientos que aseguran calidad de vida tiene sus riesgos. Seguramente la industria farmacéutica tratará en primer lugar de comprar nuestras conciencias y nuestra voz. Si fracasa ha de promover otras voces que hablen a favor de sus productos de marca y desacreditará todo propuesta que promueva acciones que van en contra de sus intereses. Los poderosos cuando se ponen nerviosos son terriblemente imaginativos.

Es siempre difícil aceptar el compromiso cristiano que siempre se pone de lado del débil, del privado de libertad y el escondido en diversos rebaños. Somos tentados siempre con diversos espejitos de colores para traicionar nuestra vocación bautismal, para dejar de escuchar al molesto buen pastor que nos llama con la voz de la justicia, de la comunión y solidaridad con los que se encuentran perdidos. Es extraño este Dios que se preocupa tanto y hace tantas locuras por una pobre oveja perdida. Nos pone nervioso el excesivo interés de Dios por esa oveja perdida cuando tiene tantas que han hecho tantos meritos para ser decentes. El buen pastor nos pone nerviosas y nerviosos.

Pero aquellas ovejas que son de Dios, que quieren ser de Dios, no pueden dejar de escuchar entre las voces la voz de Dios y actuar. A la escucha se responde con el seguimiento. La palabra produce acción, compromiso, cumplimiento de promesas, nuevas comuniones con las y los perdidos de todos los rebaños. La palabra une en una nueva comunidad cuya puerta es Jesús de Nazaret a toas y todos los perdidos del mundo, de la iglesia y  de todos los grupos vulnerables.

La escucha atenta y crítica de la palabra del buen pastor produce inmediatamente un seguimiento, un discipulado renovado. Esa es la nueva teología. Jesús de Nazaret y su comer con las ovejas perdidas de todos los grupos religiosos y de todas las sociedades es el verdadero rostro de Dios. El rostro de Dios son las mesas que convoca Jesús de Nazaret. Allí se sientan los invitados de la segunda lista, de aquellos que inesperadamente estaban perdidos en los caminos de la vida y que nunca pensaron que podían entrar en esos espacios de cinco estrellas. Jesús de Nazaret transforma a todo aquello que la sociedad y la iglesia considera perdidos, grupos vulnerables, impuros e impuras, en miembros de esa segunda lista invitada a ese espacio de cinco estrellas que es la comunidad de fe. El que ve, participa y promueve esas mesas contempla el verdadero rostro de Dios.

 

Para la revisión de vida

            -En el bautismo todos hemos sido llamados a ser buen pastor que se atreve a ser puerta de liberación y comunión: ¿me atrevo a ser ese buen pastor que esta dispuesto a dar su vida por sus utopías e ideales evangélicos? ¿Qué me pone nervioso?

 

Para la reunión de grupo

 

  • ¿Cómo vemos el compromiso de nuestras comunidades con las personas que viven con vih y sida?
  • ¿Se ponen demasiado nerviosas con las personas o los grupos vulnerables al vih y al sida?
  • ¿Podemos romper el suspenso y hablar claramente de nuestras comuniones y compromisos? 

 

Para la oración de los fieles

  • Para que la comunidad cristiana mundial se abra hoy a los nuevos "gentiles", a todos y cada uno de los grupos vulnerables al vih y al sida, a los hombres y mujeres que los demás consideran perdidos para que juntos podamos ser el pueblo de Dios que escucha la Palabra y le sigue por los nuevos caminos que van a dar a la vida abundante, roguemos al Señor...
  • Por todas y todos aquellos que han asumido el compromiso de ser imagen del buen pastor en nuestras comunidades y en el diálogo y escucha de las personas que viven con vih y con sida, para que juntos y juntas podamos construir un espacio y un tiempo en que nos podamos reconocer alrededor de la misma mesa como hermanos y hermanas, miembros de un único rebaño, acompañados por la presencia del Único Buen Pastor; para que todo lo hagamos sea un ejercicio del amor que sirve y se entrega, y nunca como un ejercicio de poder o dominio...
  • Para que la comunidad cristiana revise y adecue su acción pastoral para capacitar a las ovejas a tener una escucha crítica de las voces diversas que las confunden. Para que tengamos el Espíritu que nos lleva a acciones creativas que respondan a las expectativas y esperanzas de aquellos y aquellas que esperan de la comunidad cristiana una propuesta que sea una buena noticia para todos y todas
  • Para que sean muchos los y las personas que descubran el llamado de Dios para entregarse a la construcción de su Reino y para que se haga su voluntad aquí y ahora en la tierra para que cada espacio sea un nuevo cielo para todos y todas
  • Por nuestras pequeñas iniciativas y organizaciones, para que ocurra el milagro de cada uno de nosotros y nosotras aquellos pastores que tanto necesitan quienes caminan a nuestro lado. Que el Espíritu creador de Dios nos transforme en buenos pastores que saben encontrar los caminos que nos llevan a la fiesta de las diversidades reconciliadas... roguemos al Señor...

Oración comunitaria

            Buen Pastor, que enviaste a tu Hijo Jesús para que nos revele tu imagen y tu voz,  que dio su vida por las ovejas: te pedimos nos des muchos pastores según tu corazón, para que, animados por tu Espíritu de valentía, conduzcan a tu pueblo con decisión por los nuevos caminos que los tiempos actuales requieren. Por Jesucristo, nuestro hermano y pastor.

 

Pastor Lisandro Orlov

Pastoral Ecuménica VIH-SIDA

Buenos Aires. Argentina